En un mundo ficticio, las icónicas ciudades de los superhéroes –las ‘supercities’– enfrentan una crisis. Al finalizar el año 2024, Gotham, Metrópolis, Nueva York, Star City y Central City se encuentran inmersas en graves problemas de orden público. ¿La razón? Sus superhéroes, aquellos que alguna vez fueron símbolos de esperanza, ya no logran satisfacer las expectativas de los ciudadanos ni enfrentar los nuevos desafíos que aquejan a estas megaurbes.
En este escenario, cada ciudad se ve obligada a tomar decisiones difíciles. Para prosperar y mejorar su eficacia en la lucha contra el mal, deberán negociar el “intercambio” de sus héroes, deshaciéndose de aquellos que no encajan con las necesidades actuales. Así, comienza una experiencia formativa única: el juego Supercities.
El propósito que subyace detrás de Supercities
Creada por el Dr. Carlos Ongallo, esta actividad didáctica tiene como objetivo desarrollar habilidades fundamentales en los participantes. Estudiantes organizados en equipos representan a cada ciudad, debiendo negociar enérgicamente para alcanzar los mejores acuerdos posibles. Mientras tanto, un observador evalúa cada interacción, prestando atención a las siguientes capacidades:
- Capacidad de negociación: Cómo los equipos plantean sus intereses y defienden sus posiciones.
- Habilidad de presentar la información: La claridad y efectividad al transmitir ideas.
- Gestión de la frustración: Cómo manejan la presión y las emociones cuando no logran sus objetivos.
- Trabajo en equipo: La sinergia y cohesión dentro del grupo.
- Empatía: La habilidad de entender y considerar los puntos de vista de los demás.
La dinámica del juego
El proceso comienza con cada equipo analizando las fortalezas y debilidades de sus superhéroes. ¿Qué héroes ya no son útiles para su ciudad? ¿Qué habilidades necesitan incorporar para resolver sus problemas? En mesas de negociación, los equipos exponen sus propuestas, intercambian héroes y trabajan para cerrar acuerdos favorables antes de que termine el tiempo límite.
Un observador sigue de cerca la dinámica de cada equipo, evaluando no solo los resultados, sino también los estilos de influencia que utilizan durante las negociaciones. Entre estos estilos se encuentran:
- Persuasión: Convencer con argumentos sólidos.
- Firmeza: Defender su posición sin ceder.
- Conciliación: Buscar acuerdos beneficiosos para ambas partes.
- Captación: Generar interés o simpatía en el interlocutor.
- Evasión: Evitar conflictos o posponer decisiones difíciles.
Más que un juego: una experiencia transformadora
Supercities no solo mide habilidades; las cultiva. Cada ronda de negociación lleva a los estudiantes a reflexionar sobre sus fortalezas y áreas de mejora. La actividad fomenta la introspección, el aprendizaje colaborativo y, sobre todo, prepara a los participantes para enfrentar desafíos reales en sus vidas académicas y profesionales.
Además, los observadores ofrecen retroalimentación valiosa al final de la sesión, destacando qué funcionó, qué no y cómo podrían mejorar sus estrategias. Este enfoque convierte a Supercities en una herramienta pedagógica enriquecedora que combina diversión con aprendizaje profundo.
El impacto de actividades como Supercities
Actividades como Supercities demuestran el poder de la educación experiencial. A través de la simulación, los estudiantes no solo adquieren conocimientos, sino que desarrollan habilidades prácticas para el mundo real. La capacidad de negociar, trabajar en equipo y gestionar conflictos son competencias clave para el éxito en cualquier ámbito.
En palabras del Dr. Ongallo, “Supercities es más que un juego: es una oportunidad para descubrir el potencial que cada persona puede aportar a su equipo y aprender a convertir la diversidad en fortaleza”.
Entonces, ¿estás listo para salvar tu ciudad y, al mismo tiempo, aprender valiosas lecciones? Supercities espera a los héroes del futuro.






